¿Cómo se detecta la disbiosis intestinal? Guía completa

La disbiosis intestinal es un desequilibrio en la microbiota del intestino: las bacterias beneficiosas disminuyen, las potencialmente patógenas aumentan y el ecosistema digestivo pierde estabilidad. Este desequilibrio puede provocar síntomas digestivos, inflamación, fatiga, niebla mental, intolerancias alimentarias y múltiples molestias que afectan al bienestar general.

Pero… ¿cómo saber si realmente tienes disbiosis intestinal?

En esta guía completa te explicamos los síntomas más frecuentes, las pruebas diagnósticas disponibles y cuándo acudir a un especialista.


¿Qué es exactamente la disbiosis intestinal?

La disbiosis aparece cuando se rompe el equilibrio microbiano que sostiene funciones clave: digestión, inmunidad, absorción de nutrientes, regulación inflamatoria y producción de neurotransmisores.

Este desequilibrio puede estar causado por:

  • Dieta pobre en fibra o alta en ultraprocesados

  • Antibióticos o medicamentos

  • Estrés crónico

  • Infecciones intestinales

  • Intolerancias alimentarias

  • Enfermedades digestivas (SIBO, colitis, celiaquía)

Aunque es difícil detectarla solo por síntomas, existen señales muy comunes.


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Síntomas que pueden indicar disbiosis intestinal

La disbiosis no se presenta igual en todas las personas, pero suele manifestarse a distintos niveles:


1. Síntomas digestivos

  • Distensión abdominal o gases excesivos

  • Digestiones lentas o pesadas

  • Dolor o molestia abdominal

  • Diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos

  • Sensación de inflamación después de comer


2. Síntomas sistémicos

  • Fatiga persistente

  • Niebla mental o falta de concentración

  • Dolores de cabeza

  • Dolores articulares o musculares

  • Problemas de piel (acné, rosácea, eccema)


3. Síntomas vinculados a la alimentación

  • Intolerancias o sensibilidad a ciertos alimentos

  • Ansiedad o antojos de azúcar

  • Reacciones digestivas a comidas que antes tolerabas


4. Síntomas inmunes

  • Infecciones frecuentes

  • Inflamación crónica de bajo grado

  • Alergias o rinitis persistente

Si te sientes identificado con varios de estos puntos, vale la pena profundizar con un profesional.


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¿Cómo se detecta la disbiosis intestinal? Pruebas más utilizadas


El diagnóstico no se basa en una única prueba. Depende del caso, los síntomas y del criterio del especialista.

A continuación, las pruebas más usadas y qué información aportan:


1. Test de microbiota en heces (estudio por secuenciación)

Es la prueba más completa para estudiar:

  • Diversidad bacteriana

  • Presencia de bacterias beneficiosas o patógenas

  • Hongos (como Candida)

  • Capacidad digestiva (marcadores de elastasa pancreática)

  • Inflamación intestinal (calprotectina)

  • PH y fermentación

Ventajas:

✔ Muy completa

✔ Ayuda a personalizar cambios en dieta y suplementación

Limitaciones:

• No sirve para diagnosticar SIBO (para eso hay otras pruebas)


2. Test de aliento para SIBO (hidrógeno y metano)

Aunque el SIBO y la disbiosis no son lo mismo, pueden coexistir.

Cuando los síntomas sugieren sobrecrecimiento bacteriano, el test de aliento es esencial:

Permite detectar:

  • Sobrecrecimiento de bacterias productoras de hidrógeno

  • Sobrecrecimiento de arqueas productoras de metano

  • Mala absorción de ciertos azúcares según el sustrato utilizado

Importante:

Un test de SIBO positivo orienta mucho el tratamiento y explica síntomas como gases, distensión o estreñimiento crónico.


3. Análisis de sangre específicos

No diagnostican la disbiosis directamente, pero aportan señales importantes:

  • Déficit de vitaminas (B12, D, folato)

  • Marcadores inflamatorios

  • Perfil tiroideo

  • Glucosa e insulina

  • Perfil lipídico

Muchos desequilibrios intestinales alteran la absorción de nutrientes o aumentan la inflamación sistémica.


4. Tests de intolerancias alimentarias / sensibilidad a alimentos

No diagnostican disbiosis, pero ayudan cuando:

  • Hay reacciones claras a ciertos alimentos

  • Existen síntomas mixtos (digestivos + sistémicos)

  • Hay sospecha de permeabilidad intestinal (“leaky gut”)

El profesional decidirá si es necesario según tus síntomas.


5. Diagnóstico clínico (anamnesis)

La entrevista con un especialista es igual de importante que los tests:

  • Tu historial digestivo

  • Uso de antibióticos

  • Estrés

  • Dieta actual

  • Hábitos intestinales

  • Enfermedades previas

  • Relación con la comida

Esto permite interpretar las pruebas y no quedarnos solo con “datos sueltos”.


¿Cuándo deberías consultar con un especialista?

Es recomendable pedir ayuda profesional cuando:

  • Los síntomas digestivos llevan más de 4 semanas

  • Tienes distensión, gases o dolor de forma recurrente

  • Hay alternancia entre diarrea y estreñimiento

  • Aparecen alimentos que de repente te caen mal

  • Sufres niebla mental, fatiga o inflamación sin causa clara

  • Has tomado antibióticos recientemente

  • Sospechas de SIBO, candidiasis o intolerancias

Un especialista en salud digestiva podrá interpretar las pruebas y guiar un plan personalizado.


Cómo se trata la disbiosis intestinal

Aunque este artículo se centra en cómo detectarla, el tratamiento suele incluir:

  • Ajustes dietéticos personalizados

  • Suplementación (cuando es necesaria)

  • Manejo del estrés

  • Apoyo al sistema nervioso

  • Mejora del tránsito intestinal

  • Reintroducción progresiva de alimentos

  • Trabajo sobre los hábitos que afectan a la microbiota

Ningún tratamiento es igual para todas las personas: depende del tipo de disbiosis y del estado general.


Conclusión

Detectar la disbiosis intestinal requiere una combinación de síntomas, historia clínica y pruebas específicas. Un diagnóstico adecuado es clave para iniciar un tratamiento efectivo y evitar cronificar molestias digestivas o inflamatorias.

Si tienes síntomas digestivos persistentes o sospechas de disbiosis intestinal, puedes pedir una valoración con nuestros especialistas en Intestia. Te ayudaremos a identificar la causa y a dar los primeros pasos hacia una mejor salud digestiva.