Porque tengo problemas digestivos

¿Por qué tengo problemas digestivos? Causas frecuentes y cómo abordarlos


Vivir con molestias digestivas constantes puede generar frustración, cansancio y sensación de no tener respuestas claras. Muchas personas se preguntan por qué tienen problemas digestivos si comen “bien” o si las pruebas médicas parecen normales. La realidad es que la digestión es un proceso complejo, influido por múltiples factores. En este artículo te explicamos qué son los problemas digestivos, cuáles son sus causas más frecuentes y cómo abordarlos desde una visión integrativa, rigurosa y esperanzadora.


¿Qué se entiende por problemas digestivos?


Los problemas digestivos engloban un conjunto amplio de síntomas y alteraciones que afectan al aparato digestivo. No se trata de una única enfermedad, sino de un abanico de manifestaciones que pueden aparecer de forma puntual o crónica.

Incluyen molestias como hinchazón, gases, dolor abdominal, digestiones pesadas, cambios en el ritmo intestinal, ardor, náuseas o intolerancias alimentarias. En muchos casos, estas molestias no se explican por una lesión estructural, sino por alteraciones funcionales o desequilibrios internos.


Principales causas de los problemas digestivos

Entender por qué aparecen los problemas digestivos es clave para poder tratarlos correctamente. En la mayoría de casos no existe una sola causa, sino una combinación de factores.


Alteraciones de la microbiota intestinal


La microbiota intestinal juega un papel fundamental en la digestión, la absorción de nutrientes y la regulación del sistema inmunitario. Cuando existe un desequilibrio en esta comunidad bacteriana, conocido como disbiosis, pueden aparecer múltiples problemas digestivos.

Este desequilibrio puede favorecer gases, inflamación, intolerancias y cambios en el tránsito intestinal.


Problemas de motilidad intestinal


La motilidad intestinal se refiere al movimiento del tubo digestivo. Cuando este movimiento es demasiado lento o descoordinado, los alimentos permanecen más tiempo del necesario en el intestino.

Esto puede favorecer fermentaciones excesivas y contribuir a problemas digestivos persistentes, como hinchazón o estreñimiento.

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Estrés y eje intestino-cerebro


El sistema digestivo está estrechamente conectado con el sistema nervioso. El estrés crónico, la ansiedad o las experiencias emocionales intensas pueden alterar la digestión.

Este vínculo, conocido como eje intestino-cerebro, explica por qué muchas personas empeoran sus problemas digestivos en periodos de mayor carga emocional.


Intolerancias y sensibilidades alimentarias


Las intolerancias alimentarias no siempre son inmediatas ni fáciles de identificar. En algunos casos se desarrollan de forma progresiva, generando síntomas digestivos difusos.

Lactosa, fructosa, sorbitol o ciertos carbohidratos fermentables pueden estar implicados, especialmente en personas con intestino sensible.


Infecciones digestivas previas


Una gastroenteritis o infección intestinal puede dejar secuelas a largo plazo. Tras estas infecciones, algunas personas desarrollan problemas digestivos persistentes, incluso meses después.

Este fenómeno se conoce como síndrome postinfeccioso y suele estar relacionado con alteraciones de la microbiota y de la motilidad.


Síntomas más comunes de los problemas digestivos


Los problemas digestivos no se manifiestan igual en todas las personas. Sin embargo, existen síntomas frecuentes que suelen repetirse:

  • Hinchazón abdominal, incluso en ayunas.

  • Gases excesivos o malolientes.

  • Dolor o molestia abdominal recurrente.

  • Diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos.

  • Sensación de digestiones lentas o pesadas.

  • Intolerancias alimentarias crecientes.

  • Fatiga, niebla mental o malestar general.

Cuando estos síntomas se mantienen en el tiempo, conviene investigar su origen.

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¿Cómo se diagnostican los problemas digestivos?


El diagnóstico de los problemas digestivos debe ser individualizado y contextualizado. No siempre basta con una prueba aislada.


Historia clínica y digestiva detallada

El primer paso es una valoración profunda de los síntomas, su evolución, la alimentación, el estilo de vida y el contexto emocional. Esta información es clave para orientar el diagnóstico.


Pruebas complementarias

Dependiendo del caso, pueden ser necesarias pruebas como:

  • Test de aliento para descartar SIBO.

  • Estudios de intolerancias específicas.

  • Analíticas para valorar déficits nutricionales.

  • Pruebas de heces para estudiar la microbiota.

No todas las personas necesitan las mismas pruebas, y su indicación debe ser razonada.


Tratamiento de los problemas digestivos

El tratamiento de los problemas digestivos no es único ni estándar. Debe adaptarse a la causa y a la persona.


Abordaje nutricional personalizado

La alimentación es un pilar fundamental, pero no existen dietas universales. Lo que mejora a una persona puede empeorar a otra.

El objetivo no es restringir de forma indefinida, sino identificar qué alimentos generan síntomas y cómo reintroducirlos progresivamente.


Cuidado de la microbiota intestinal

En muchos casos, es necesario trabajar la microbiota intestinal de forma progresiva, respetando los tiempos del sistema digestivo.

Esto puede incluir ajustes dietéticos, soporte nutricional y cambios en hábitos diarios.


Mejora de la motilidad y digestión

Regular los horarios de comida, masticar adecuadamente y respetar los descansos digestivos puede mejorar notablemente los problemas digestivos.

En algunos casos, se trabaja también el sistema nervioso para favorecer una digestión más eficiente.


Gestión del estrés y del descanso

El descanso adecuado y la gestión del estrés no son complementos, sino partes esenciales del tratamiento digestivo.

Dormir mal o vivir en estado de alerta constante puede perpetuar los síntomas digestivos.


Consejos prácticos para mejorar los problemas digestivos

Algunas medidas sencillas pueden marcar una diferencia significativa:

  • Comer sin prisas y en un entorno tranquilo.

  • Mantener horarios regulares de comida.

  • Evitar comer en estados de estrés intenso.

  • Escuchar las señales del cuerpo tras las comidas.

  • Priorizar el descanso nocturno.

Estos hábitos ayudan a crear un entorno digestivo más favorable.

Errores comunes al abordar los problemas digestivos

Muchas personas cometen errores bienintencionados que pueden empeorar los síntomas.


Eliminar demasiados alimentos sin criterio

Las dietas excesivamente restrictivas pueden aliviar síntomas a corto plazo, pero empeorar la tolerancia digestiva a largo plazo.


Autodiagnosticarse sin acompañamiento

Buscar respuestas sin una valoración profesional puede llevar a confusión y tratamientos inadecuados.


Centrarse solo en la alimentación

La digestión no depende únicamente de lo que comes, sino también de cómo vives, duermes y gestionas el estrés.


¿Cuándo acudir a un especialista en problemas digestivos?

Es recomendable consultar con un especialista si:

  • Los síntomas persisten más de tres meses.

  • Afectan a tu calidad de vida.

  • Existen múltiples intolerancias alimentarias.

  • Has probado soluciones sin resultados duraderos.

Un abordaje especializado puede evitar cronificar los problemas digestivos.

Preguntas frecuentes sobre problemas digestivos


¿Es normal tener problemas digestivos frecuentes?

No. Aunque son comunes, no deben normalizarse si afectan al bienestar diario.


¿Los problemas digestivos pueden ser solo estrés?

El estrés puede ser un factor importante, pero rara vez es la única causa.


¿Las pruebas médicas normales descartan problemas digestivos?

No siempre. Muchas alteraciones digestivas son funcionales y no se ven en pruebas convencionales.


¿Se pueden curar los problemas digestivos?

En muchos casos pueden mejorar de forma significativa si se aborda la causa real.


¿Es necesario cambiar toda la alimentación?

No necesariamente. El objetivo es personalizar, no restringir de forma indefinida.


Conclusión: comprender tus problemas digestivos es el primer paso


Preguntarse por qué tienes problemas digestivos es un paso importante hacia el bienestar. Estas molestias no aparecen por casualidad y suelen tener una explicación cuando se analizan desde una visión global.

Con un abordaje integrativo, personalizado y respetuoso, es posible mejorar la digestión, recuperar la confianza en la comida y prevenir recaídas futuras.


Si sufres problemas digestivos persistentes o intolerancias alimentarias, contacta con nuestros especialistas en Intestia y da el primer paso hacia una mejor salud digestiva.

Si sospechas de SIBO o molestias digestivas persistentes, contacta con nuestros especialistas en Intestia y da el primer paso hacia una digestión más equilibrada.