Problemas digestivos cuando el médico dice “todo está bien” pero tú no te sientes bien

“Las analíticas están normales”, “no hay nada preocupante”, “no vemos causa orgánica”.

Si convives con problemas digestivos persistentes y has recibido este mensaje, es normal sentir frustración, confusión o incluso culpa por seguir encontrándote mal.


Este artículo está pensado para ayudarte a entender por qué pueden existir problemas digestivos reales aunque las pruebas habituales salgan normales, qué condiciones pueden pasar desapercibidas y qué opciones existen para no resignarte a vivir con síntomas.



Cuando los resultados son normales, pero los síntomas continúan


Las pruebas médicas convencionales son fundamentales, pero no lo detectan todo.

Muchas alteraciones digestivas no generan cambios visibles en analíticas básicas o pruebas de imagen, especialmente cuando afectan a la función, la microbiota o la respuesta del sistema inmunitario.


Esto deja a muchas personas en un limbo clínico:

hay síntomas claros, pero no una explicación clara. Y eso no significa que “no pase nada”.

Los problemas digestivos funcionales y complejos existen, están descritos en la literatura científica y requieren un enfoque más amplio.



Problemas digestivos que pueden no aparecer en una analítica estándar


Existen múltiples condiciones digestivas que pueden pasar desapercibidas si no se buscan de forma específica o si se evalúan solo con pruebas básicas.


Celiaquía no diagnosticada o sensibilidad al gluten no celíaca

La celiaquía no siempre se detecta fácilmente.


Algunas personas tienen serologías negativas si ya han reducido el gluten, si están en fases iniciales o si presentan formas atípicas.

Además, existe la sensibilidad al gluten no celíaca, que no se detecta en analíticas convencionales, pero puede causar hinchazón, diarrea, dolor abdominal, fatiga y niebla mental.


Parásitos intestinales

Los parásitos no son exclusivos de países en vías de desarrollo.

Pueden aparecer en adultos sanos y causar problemas digestivos crónicos, gases, diarrea, dolor abdominal, anemia o alteraciones del sistema inmunitario.

Un solo coprocultivo negativo no siempre los descarta. En muchos casos se requieren estudios más específicos y repetidos.


Sobrecrecimiento de hongos intestinales

El sobrecrecimiento de hongos, como ciertas especies de Candida, no suele reflejarse en analíticas de sangre. Sin embargo, puede generar fermentaciones, gases, distensión abdominal, antojos de azúcar y malestar digestivo persistente.

Este tipo de desequilibrio suele relacionarse con uso previo de antibióticos, estrés crónico o dietas muy restrictivas.


Disbiosis intestinal

La disbiosis es un desequilibrio en la microbiota intestinal.

No aparece en analíticas rutinarias, pero está relacionada con muchos problemas digestivos, intolerancias alimentarias, inflamación de bajo grado y alteraciones del tránsito intestinal.


Intolerancias alimentarias no evidentes

Algunas intolerancias, como a la lactosa, fructosa o polioles, requieren pruebas específicas. Otras no se detectan con test estándar y se valoran mejor mediante una historia clínica detallada y una intervención nutricional guiada.


SIBO y fermentaciones excesivas

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado puede provocar hinchazón intensa, gases, diarrea o estreñimiento, incluso con poca cantidad de comida. Sin pruebas específicas, suele pasar desapercibido.


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Síntomas digestivos persistentes que no deberían ignorarse

Normalizar el malestar digestivo es uno de los principales problemas.

El cuerpo suele avisar durante mucho tiempo antes de “romper”.

Algunas señales frecuentes son:

  • Hinchazón diaria, incluso en ayunas

  • Gases excesivos o dolorosos

  • Cambios constantes en las deposiciones

  • Dolor abdominal recurrente

  • Sensación de digestión lenta

  • Intolerancia creciente a alimentos

  • Fatiga después de comer

  • Empeoramiento con el estrés


Estos problemas digestivos merecen una evaluación más profunda, aunque las pruebas iniciales sean normales.


Por qué muchas causas digestivas no se detectan a la primera


La medicina convencional suele buscar lesiones, inflamación evidente o alteraciones claras.

Sin embargo, muchas disfunciones digestivas son funcionales, microbianas o inmunológicas, y no se reflejan en marcadores clásicos.


Además, influyen otros factores:

  • Pruebas solicitadas de forma limitada

  • Falta de visión global del paciente

  • Poco tiempo para profundizar en síntomas

  • Separación entre aparato digestivo y sistema nervioso

  • Escasa valoración del estilo de vida


Esto no implica que el profesional “no haya hecho bien su trabajo”, sino que el enfoque puede quedarse corto en casos complejos.


El impacto emocional de vivir con problemas digestivos sin explicación


Convivir durante años con síntomas sin diagnóstico claro tiene consecuencias emocionales reales.


Muchas personas desarrollan ansiedad anticipatoria, miedo a comer o sensación de no ser comprendidas.

Además, escuchar repetidamente que “todo está bien” puede generar:

  • Dudas sobre la propia percepción corporal

  • Sensación de exagerar o molestar

  • Frustración y cansancio emocional

  • Aislamiento social


El componente emocional no invalida el síntoma. Forma parte del problema y también de la solución.


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El enfoque integrativo en problemas digestivos persistentes


Un enfoque integrativo busca comprender qué está pasando en el cuerpo en conjunto, no solo en un órgano aislado.

Este tipo de abordaje suele incluir:


Historia clínica detallada

Se analiza la evolución de los síntomas, el contexto vital, el uso de fármacos, las infecciones previas y la relación con la alimentación.


Pruebas digestivas específicas cuando están indicadas

No se trata de hacer pruebas indiscriminadamente, sino de elegir las adecuadas según el caso.


Intervención nutricional personalizada

La dieta se adapta al momento digestivo, evitando restricciones innecesarias y priorizando la recuperación de la tolerancia.


Abordaje del eje intestino-cerebro

El estrés crónico, el descanso y la carga emocional influyen directamente en la función digestiva.


Trabajo coordinado entre profesionales

La colaboración entre especialistas permite una visión más completa y eficaz.


Errores frecuentes cuando no hay diagnóstico claro

Cuando los síntomas persisten, es habitual caer en estrategias que empeoran la situación.

Algunos errores comunes son:

  • Eliminar cada vez más alimentos sin supervisión

  • Probar dietas extremas durante largos periodos

  • Cambiar constantemente de suplementos

  • Asumir que “no hay solución”

  • Ignorar el impacto emocional


Estos comportamientos suelen aumentar la confusión y la desregulación digestiva.


Qué evitar si tienes problemas digestivos persistentes

Para proteger tu salud digestiva, conviene evitar:

  • Autodiagnósticos basados en redes sociales

  • Restricciones prolongadas sin acompañamiento

  • Normalizar el dolor o la hinchazón diaria

  • Abordajes parciales sin visión global


El intestino necesita coherencia, tiempo y un plan adaptado.


Cuándo buscar ayuda especializada

Es recomendable acudir a un especialista en salud digestiva cuando:

  • Los problemas digestivos duran más de tres meses

  • Las analíticas no explican los síntomas

  • Hay pérdida de calidad de vida

  • Existen muchas intolerancias alimentarias

  • Aparece miedo o ansiedad relacionada con la comida


Un enfoque adecuado puede marcar un cambio real.


Caso práctico: cuando ampliar la mirada cambia el diagnóstico


Laura llevaba años con hinchazón, gases y diarrea intermitente.

Sus analíticas eran normales y había recibido el diagnóstico de “colon irritable”.


Al profundizar en su caso, se detectó una combinación de disbiosis intestinal, posible sensibilidad al gluten y un alto nivel de estrés sostenido. Con un abordaje integrativo, los síntomas se redujeron de forma progresiva y Laura pudo recuperar variedad alimentaria y bienestar.


Preguntas frecuentes sobre problemas digestivos con pruebas normales


¿Puedo tener una enfermedad digestiva con analíticas normales?

Sí. Muchas alteraciones digestivas no se detectan en pruebas básicas.


¿La celiaquía siempre aparece en los análisis?

No siempre. Depende del momento evolutivo y del consumo de gluten.


¿Los parásitos pueden causar síntomas crónicos?

Sí, especialmente digestivos, aunque no siempre se detectan fácilmente.


¿Todo es estrés si no sale nada en las pruebas?

No. El estrés influye, pero suele ser un factor más, no la única causa.


¿Tiene sentido buscar un enfoque integrativo?

Sí, especialmente en problemas digestivos persistentes sin diagnóstico claro.


Conclusión: no conformarse también es cuidar la salud


Vivir con síntomas digestivos continuos no es normal, aunque las pruebas iniciales no muestren alteraciones. Los problemas digestivos tienen múltiples causas posibles y muchas no se detectan sin una mirada más amplia.


Escuchar al cuerpo, informarse y buscar un enfoque adecuado es parte del proceso de recuperación. La clave no está en resignarse, sino en encontrar el acompañamiento correcto.


Si sospechas de SIBO, disbiosis, celiaquía no diagnosticada u otros problemas digestivos persistentes, contacta con nuestros especialistas en Intestia para valorar tu caso de forma personalizada.