El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es una de las condiciones digestivas más frecuentes… y, aun así, una de las más desesperantes. Muchas personas llegan a consulta después de años de molestias, pruebas “normales” y sin una respuesta clara sobre lo que les ocurre.
Si este es tu caso, aquí encontrarás una guía completa y rigurosa que te ayudará a entender qué es realmente el SII, qué señales indican que podría ser tu diagnóstico y por qué no aparece en las analíticas habituales.
Qué es el SII (Síndrome de Intestino Irritable)
El SII es un trastorno funcional digestivo, lo que significa que no existe daño estructural visible en las pruebas (endoscopia, colonoscopia, ecografías).
Aun así, la persona sí experimenta síntomas reales y limitantes porque hay una alteración en la comunicación intestino-cerebro, la motilidad y la sensibilidad intestinal.
El SII se clasifica en:
SII-E → predominio de estreñimiento
SII-D → predominio de diarrea
SII-M → mixto (estreñimiento y diarrea alternados)
SII-I → no clasificable
Es un diagnóstico de exclusión, es decir, se diagnostica cuando otras causas orgánicas han sido descartadas.
Síntomas frecuentes del SII
Los síntomas pueden variar de intensidad e ir y venir por temporadas, pero suelen seguir un patrón.
1. Dolor abdominal recurrente
Es el síntoma más característico.
Suele mejorar después de defecar o empeorar con determinados alimentos o situaciones de estrés.
2. Hinchazón y distensión abdominal
Sensación de “globo”, abdomen duro y gas atrapado.
A veces aparece incluso sin haber comido mucho.
3. Alteraciones del tránsito intestinal
Dependiendo del subtipo:
Diarrea urgente, a veces tras las comidas
Estreñimiento persistente con heces duras o sensación de evacuación incompleta
Alternancia entre los dos
4. Gases excesivos
Flatulencia, eructos o sensación de presión abdominal.
5. Mocos en las heces
No suelen ser un signo de gravedad, pero sí son comunes en el SII.
6. Síntomas extradigestivos
El SII no afecta solo al aparato digestivo. También pueden aparecer:
Fatiga crónica
Dolores musculares
Nieblas mentales
Dolor pélvico o lumbar
Ansiedad o cambios de humor (eje intestino-cerebro)
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Causas del SII: por qué aparece
No existe una única causa, sino una combinación de factores que afectan al sistema digestivo y al nervioso.
1. Hipersensibilidad visceral
El intestino percibe estímulos normales (gases, alimentos) como dolorosos.
2. Alteraciones de la motilidad intestinal
El tránsito puede ir demasiado rápido (diarrea) o demasiado lento (estreñimiento).
3. Disbiosis intestinal
Cambios en la microbiota que:
aumentan la inflamación de bajo grado,
alteran la producción de gases,
modifican la tolerancia a ciertos alimentos.
4. SIBO (sobrecrecimiento bacteriano)
Es frecuente que SII y SIBO se confundan
El SIBO puede causar síntomas idénticos al SII, especialmente en forma de diarrea o hinchazón tras comer.
5. Estrés crónico y eje intestino-cerebro
El estrés altera el movimiento del intestino y aumenta la sensibilidad al dolor.
En muchos casos, los brotes aparecen en épocas de tensión emocional.
6. Infecciones previas
El llamado SII postinfeccioso aparece después de una gastroenteritis o antibióticos.
7. Alimentación inadecuada
Dietas muy ricas en ultraprocesados, irritantes o ciertos FODMAP pueden empeorar notablemente los síntomas.
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Señales de alerta: cuándo NO es un SII
Aunque el SII es muy común, hay síntomas que no deben atribuirse a un SII sin una valoración médica previa.
Consulta a un profesional si presentas:
Pérdida de peso no explicada
Anemia o alteraciones en la analítica
Sangre en heces
Dolor abdominal que te despierta por la noche
Fiebre o inflamación persistente
Antecedentes familiares de cáncer de colon, EII o celiaquía
Comienzo de síntomas después de los 50 años
Estos signos requieren descartar otras patologías como celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal, tumores o intolerancias severas.
¿Cómo se diagnostica el SII?
El diagnóstico se basa en tres pilares:
1. Historia clínica y síntomas (criterios de Roma IV)
Dolor abdominal recurrente al menos 1 día/semana en los últimos 3 meses, asociado a cambios en el tránsito.
2. Pruebas para descartar otras causas
Según tu caso, el médico puede pedir:
Analítica con marcadores de inflamación
Ecografía
Serologías (celiaquía)
Test de SIBO
Pruebas de intolerancias específicas
3. Evaluación integral
Estrés, hormonas, sueño, microbiota, relación con la comida…
El SII suele requerir un enfoque multidisciplinar.
Qué puedes hacer si sospechas SII
Valorar posibles intolerancias o gatillos alimentarios
Revisar la microbiota y el tránsito (posible SIBO o disbiosis)
Trabajar la conexión intestino-cerebro (estrés, respiración, etc.)
Ajustar la alimentación sin caer en restricciones innecesarias
Reequilibrar el sistema digestivo con un profesional
Abordar el estilo de vida (descanso, movimiento, hidratación)
No existe una “cura rápida”, pero sí un tratamiento eficaz cuando se trabaja cada capa del problema.